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Fundación Afi
1 de septiembre de 2016

Balance del voluntariado y agradecimientos

Tags: Microseguros, Bolivia, VoluntariosAfi, Sembrar Sartawi | by Tania Rodríguez

Tras mi última semana del voluntariado, llega el momento de las conclusiones y lecciones aprendidas.

Querer implantar un producto de microseguros agrícolas en las zonas rurales es, a pesar de los beneficios que obtendrían ambas partes contratantes, más complejo de lo que parece y conlleva de un gran trabajo para intentar sacar adelante el producto.

A priori y en base a mi experiencia vivida durante estas tres semanas de voluntariado,  el aspecto más importante a la hora de comercializar este producto es concienciar al cliente de los beneficios que podría tener con este tipo de productos, ya que la idea de un seguro que proteja contra los efectos adversos del cambio climático tiene buena aceptación, sin embargo pueden surgir preguntas por parte del agricultor acerca de las propias características del producto así como su aplicación.

Por otro lado, también es muy importante concienciar a los gobiernos municipales sobre los beneficios de los que podría disfrutar su población con este tipo de seguros. El mayor conocimiento de los beneficios de estos productos, por parte de los gobiernos municipales podría llevar a estos a participar, en la medida de lo posible, a la financiación del pago de la prima de los seguros. Sin duda lo más complicado en este proceso, es ajustar el precio de la prima a cobrar. No olvidemos que el sector de la población al que está orientado este tipo de producto cuenta con unos recursos económicos limitados. Por tal motivo, la cuota que se comercializa debe de ser convenientemente asequible y poder brindarle al cliente facilidades de pago. Estos son aspectos que pueden contribuir a su desarrollo.

Como todo no ha sido trabajar, es justo comentar las maravillas que tiene Bolivia como país. Con los destinos ya previstos al inicio de este viaje, y sobre todo con los consejos que los propios compañeros del trabajo nos daban sobre la gastronomía y la cultura del país, hemos podido disfrutar de una experiencia inolvidable y enriquecedora.

Por último sólo me queda agradecer al equipo entero de Sembrar Sartawi por la ayuda prestada en estas tres semanas de mi voluntariado, tanto a nivel profesional como personal, ya que gracias a sus consejos mi integración en el país ha resultado ser más fácil. Y por supuesto agradecer a Fundación Afi la labor que presta y por el apoyo que también he recibido durante mi estancia en Bolivia.

Crecemos juntos

Tags: VoluntariosAfi, microfinanzas, Nicaragua, MiCrédito | by Jorge Pardo

Aunque parezca increíble ya ha llegado el final de nuestro voluntariado. Tres intensas semanas que considero me han servido para crecer como persona y como profesional. Me embarqué en esta aventura sin tener muy claro que es lo que me iba a encontrar y el resultado ha sido muy positivo.

He elegido como título para este último post el lema de nuestra entidad de acogida durante el voluntariado porque realmente considero que simboliza cuál ha sido mi sentimiento durante estas últimas semanas: “Crecemos juntos”. El sentimiento de que las cosas funcionan mejor si se trabaja en equipo, aportando cada uno su granito de arena.

Durante nuestra última semana hemos ido concluyendo todos los informes y trabajos que teníamos entre manos y que esperamos sean de mucha utilidad en el futuro para MiCrédito. Algunos de estos informes y trabajos que hemos realizado han sido los siguientes: (i) Elaboración de un reporte sobre la calificación de activos por riesgo que MiCrédito debe presentar regularmente a la CONAMI (Comisión Nacional de Microfinanzas), (ii) Guía con los pasos que debe seguir MiCrédito para pasar de sociedad de microfinanzas a entidad financiera de acuerdo a la actual legislación de Nicaragua, (iii) Diagnostico financiero y posicionamiento de mercado de MiCrédito respecto al resto de sociedades de microfinanzas del país y (iv) Alternativas de colocación de los excedentes de liquidez que tiene la compañía.

Nuestro último día de voluntariado coincidió con la celebración del 12º aniversario de MiCrédito. En este evento representantes de las diversas sucursales que tiene MiCrédito por el país (11 en total) presentaban ante un jurado, del cual formamos parte, diversas propuestas de nuevos productos que podría comercializar la entidad y así llegar a más clientes y cubrir mejor sus necesidades. Formar parte de este jurado y tener contacto con el equipo de todas las sucursales de MiCrédito ha sido un bonito broche de oro a este voluntariado.

Foto: Cartel como miembro del jurado durante la II edición del concurso de MiCrédito de diseño de productos y/o servicios financieros celebrado en el Hotel Barcelo Managua.

Tras esta calurosa despedida, nos dispusimos a hacer las maletas y volver a España no sin antes despedirnos del que durante 3 semanas ha sido nuestro país.   

 

Foto: Playa de San Juan del Sur al atardecer

Antes de despedir este último post sobre mi voluntariado, quería agradecer a Fundación Afi la oportunidad que me ha brindado de vivir esta gran aventura. Una aventura que me ha permitido conocer nuevos lugares, diferentes culturas, distintas formas de trabajar y sobre todo, me ha permitido conocer personas increíbles. Vuelvo a España con la sensación de que soy una persona más completa en todos los niveles, tanto profesional como personal. Quién sabe si el año que viene volveré a ser Voluntariado Afi, lo que si tengo claro es que recomiendo a todo el mundo vivir esta experiencia al menos una vez en la vida. ¡Esto es todo por mi parte amigos!

 

 
30 de agosto de 2016

Dejamos Nicaragua con el mejor sabor de boca posible

Tags: VoluntariosAfi, Nicaragua, MiCrédito | by Salvador Jiménez

Ponemos fin a esta experiencia inolvidable de tres semanas en MiCredito y a pesar de lo gratificante que ha sido formar parte de este programa de Voluntariado organizado por la Fundación Afi, me he quedado con ganas de más y la sensación de que ha sido un visto y no visto.

No obstante, creo que esto describe a la perfección lo que ha supuesto para mí implicarme en esta actividad y no me gustaría desaprovechar este foro para recomendarle a todos mis compañeros de Afi que aún no han realizado esta actividad que no dejen pasar la oportunidad de por lo menos vivir esta experiencia una vez. No se arrepentirán.

En cuanto a mis labores esta última semana se han centrado en el análisis de una serie de productos financieros con el objetivo de que MiCrédito trate de gestionar sus excedentes de tesorería de una manera distinta a la actual. Hasta el momento, la entidad se ha limitado a colocar la mayoría en cuentas corrientes o cuentas de ahorro que dan una rentabilidad muy reducida.

En un entorno de tipos tan altos como el nicaragüense, y donde los financiadores exigen una rentabilidad elevada, supone un lastre importante tener una parte importante del activo sin rentabilizar. Por ello, el objetivo era estudiar las distintas alternativas existentes con el objetivo de optimizar la gestión de la liquidez.

El trabajo consistió en destacar todas las ventajas e inconvenientes que tienen cada uno de los distintos productos que nos propusieron analizar e indicar cuales son los más adecuados dado el perfil de riesgo de MiCrédito. Considero que este trabajo encaja muy bien con la trayectoria de MiCrédito, una entidad que no se conforma con lo bueno realizado hasta ahora, sino que se encuentra en continua mejora y profesionalización en todas sus áreas de gestión, tratando de mejorar en todos aquellos ámbitos donde existe margen de actuación.

No obstante, lo más destacable de toda la semana fue el último día en la entidad. Tuvimos la inmensa fortuna de ser elegidos para formar parte de un tribunal cuya función era calificar una serie de propuestas comerciales realizadas por los trabajadores de las distintas sucursales de MiCrédito repartidas por toda Nicaragua. Fue una experiencia increíble y creo que nunca olvidaré. Me sorprendió de sobremanera como una entidad tan pequeña tiene esa capacidad de innovación y cómo el 100% de sus empleados se sienten plenamente partícipes de todos los éxitos de la entidad. Todo lo vivido este día fue una verdadera lección de aprendizaje.

Para acabar únicamente agradecer a Fundación Afi la oportunidad que se me ha dado e invitar a todos que se acerquen al mundo de las microfinanzas aunque sea por mera curiosidad. Esto les permitirá ver los avances que puede experimentar un país si apuesta por unas finanzas inclusivas donde todos los segmentos de la población tengan oportunidades de llevar a cabo nuevos proyectos.

Los microseguros climáticos en Bolivia

Tags: VoluntariosAfi, Bolivia, microseguros | by Tania Rodríguez

Como ya os comenté en mi primera semana, los microcréditos concedidos al pequeño productor ayudan en los inicios y en el propio desarrollo de su actividad económica agropecuaria. No obstante, los factores adversos producidos por el cambio climático a los que están expuestos y los daños que pueden sufrir (derivados de los efectos de la sequía, el granizo, las inundaciones, etc.) pueden hacer que se pierda la cosecha esperada y, como consecuencia de este suceso, que el agricultor no pueda hacer frente al pago de su microcrédito, debido a la pérdida económica que se produce.

En este sentido los productos de microseguros agrícolas pueden ayudar, teniendo una doble aplicación. Lo más importante es la indemnización económica que recibiría el agricultor en caso de producirse la contingencia cubierta por el seguro, de esta forma y en función de la indemnización que se recibiese, podría rehacer su actividad económica. Y por otro lado, al recibir una compensación económica tendría mayor facilidad para poder seguir haciendo frente al crédito solicitado, de tal forma que la institución financiera de crédito también contaría con una cobertura con estos productos.

En estos momentos Bolivia cuenta con un Seguro Agrario Universal (“Pachamama”) que proporciona el gobierno. A pesar de estar definido como un seguro, no lleva consigo la obligación del pago de una prima por lo que se trata más bien de una compensación económica a los agricultores que han perdido su cosecha por causas meteorológicas. Esta ayuda gubernamental se recibe en determinados municipios (sólo aplicable en los considerados con mayores niveles de pobreza extrema del país), para determinados productos cosechados (trigo, maíz, cebada, avena, quínoa, haba y papa), y cubre las inclemencias producidas por la sequía, la helada, el granizo o las inundaciones, recibiendo una ayuda máxima de 1.000 bolivianos por hectárea cosechada.

Mi aportación durante la segunda y tercera semanas de mi voluntariado ha sido la impartición de cursos sobre seguros y microseguros agrícolas a los empleados de Sartawi y la realización de encuestas, tanto a los propios empleados de la micro financiera como a los clientes, para recabar información sobre la aceptación que tendría un producto de seguros y sobre las principales características que tendrían los clientes a los que iban dirigidas las entrevistas. Como os comentaba en el post inicial antes de venir, esta labor me ha brindado la oportunidad de poder conversar directamente con el actor principal y más perjudicado, previa aplicación de estos productos de seguros (el pequeño agricultor), y tener la oportunidad de escuchar de primera mano sus necesidades.

Hasta ahora, por mi experiencia profesional sólo había visto el producto del seguro / microseguro desde el punto de vista de la aseguradora o consultora, pero durante estas semanas también he tenido la oportunidad de escuchar los problemas a los que tienen que hacer frente y el punto de vista de la otra parte contratante del seguro.

Conociendo la labor de MiCrédito en el ámbito rural

Tags: Microfinanzas, Nicaragua, VoluntariosAfi | by Paz Calvo

Continuamos con nuestro Voluntariado y nuestra experiencia nica. Con las nociones básicas tanto de la cultura y el país como de MiCrédito, esta semana la hemos pasado de lo más adaptados.

Hemos tenido la suerte de conocer las sucursales de MiCrédito en Masaya y León. Allí hemos podido hablar con los trabajadores y que nos contaran un poco el trabajo que desarrollan en las oficinas.

La primera visita y la que más me llamó la atención fue la sucursal de Masaya. Esta localidad está a 27 kms. de Managua y es conocida como “Ciudad de las flores” y la “Cuna del folklore nicaragüense” y es también famosa por ser el municipio donde está situado el Volcán Masaya, uno de los 7 volcanes activos del país, que tenemos previsto visitar la semana que viene. 

La sucursal de Masaya es una oficina pequeña pero muy acogedora. Allí, nos contaron que todo el personal de la plantilla está compuesto por mujeres (casualidad, no tiene ninguna explicación) y que desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde, la mayoría se encuentra en las zonas rurales de la localidad ejerciendo labores comerciales de captación de clientes, negociando renovaciones de créditos o renegociaciones de deudas. Una vez llegada esa hora, vuelven a la oficina donde reportan al responsable y empieza la labor administrativa de formalizar esas negociaciones.

 

Foto: Oficina de MiCrédito en Masaya

Si tenemos en cuenta que el salario mínimo en Nicaragua es de unos 160 dólares aproximadamente, nos hacemos una idea de la labor que realizan las entidades de microfinanzas como MiCrédito acercando préstamos y posibilidades de financiación a personas que rondan el umbral de pobreza y al pequeño empresario que no puede acceder a las condiciones de las grandes entidades financieras.En muchos casos, los préstamos son destinados a necesidades tan básicas como la sustitución de la iluminación a base de queroseno por la instalación de un panel solar con el que generar la energía necesaria para iluminar sus hogares/negocios o para financiar la construcción de sanitarios en comunidades que aún no cuentan con sistemas de saneamiento apropiadas.

En otros casos, los créditos van dirigidos a micro y pequeños empresarios, agricultores y ganaderos para la compra o reparación de maquinaria, emprender un negocio o ampliarlo.

Una vez acabada la visita a la oficina, nos dirigimos al Mercado de Artesanías de Masaya donde pudimos comprar los típicos recuerdos y ver los productos más característicos de la zona como son el cuero, el ron Flor de Caña y las hamacas. 

Foto: Mercado de Artesanías de Masaya

29 de agosto de 2016

¡Qué pronto se acaba lo bueno!

Tags: Microfinanzas, Bolivia, VoluntariosAfi, Finrural | by Noelia Fernández

Esta experiencia ha llegado a su fin.

En la última semana, hemos continuado con las entrevistas a las Instituciones Financieras de Desarrollo (IFD) para evaluación de desempeño social. He tenido la oportunidad de conocer Idepro, una IFD cuya misión es la de contribuir a la mejora de la productividad, los ingresos y el empleo de pequeños productores, micro, pequeñas y medianas empresas del ámbito rural y urbano, con operaciones y servicios especializados e integrales. Finalmente, he podido conocer y colaborar en la evaluación de tres IFD: Emprender, Pro Mujer e Idepro.

He seguido trabajando sobre el Boletín anual de Desempeño Social. En la primera semana, mi trabajo fue el de automatizar la base de datos que nutre este boletín. Esta vez, mi labor ha sido la de automatizar la generación del informe, en formato Word, así como elaborar una presentación en PowerPoint que recoja los principales datos, y de una visión global, en cuanto a los resultados y evolución del esfuerzo en Desempeño Social que realizan las IFD asociadas a Finrural.

Además de la satisfacción de haber podido colaborar en tareas de desempeño social, durante estas tres semanas he tenido la oportunidad de conocer in situ la labor de las IFD, su funcionamiento y regulación, desconocidas para mí antes de llegar a Bolivia.

Las exigencias en cuanto a nivel de ingresos y garantías, entre otros factores, puede suponer una barrera a la inclusión financiera de una gran parte de la población, afectando especialmente a los pequeños productores y a la micro y pequeña empresa. Y aquí juegan un rol muy importante las IFD ya que actúan como intermediarias financieras mediante la captación de recursos y su colocación en forma de créditos. Por lo que, este voluntariado ha sido un aprendizaje mutuo junto con Finrural.

Al mismo tiempo también he podido conocer una cultura distinta, gente encantadora y una gastronomía exquisita. Sin duda, esta experiencia ha sido muy enriquecedora tanto profesional como personalmente. Ahora es el turno de las vacaciones con mi compi de aventuras, Tania Rodríguez.

 

Foto: Lago Titicaca 

Agradecer enormemente a la Fundación Afi por brindarme la oportunidad de vivir esta experiencia en un país tan increíble como Bolivia, y aunque aún no me he ido, sé que volveré. A todos mis compañeros de Finrural les quería dar de nuevo las gracias por la gran acogida que me han dado desde el primer día. Ha sido un placer para mi haber compartido estas tres semanas con todos vosotros. ¡Gracias! 

Continuamos contribuyendo al desarrollo de MiCrédito

Tags: VoluntariosAfi, microfinanzas, Nicaragua, MiCrédito | by Jorge Pardo

Ya ha concluido nuestra segunda semana de voluntariado en la entidad de microfinanzas MiCrédito.

Si la primera semana de esta emocionante experiencia la definía como de adaptación, la segunda la calificaría como desarrollo y conocimiento. Las diversas actividades en las que hemos podido participar esta semana nos han dado una visión mucho más real y cercana de la situación de Nicaragua a nivel general, y de las microfinanzas del país a nivel particular.

Tuvimos la suerte de celebrar una reunión con Don Álvaro Contreras, Director de la División Legal de la Comisión Nacional de Microfinanzas (CONAMI), fundada en 2012 con la finalidad de supervisar y regular a las Instituciones micro financieras del país. Esta productiva reunión nos dio la oportunidad de obtener un conocimiento muy útil acerca del funcionamiento, de la evolución y de las perspectivas de las finanzas de Nicaragua.

Foto: Reunión con Don Álvaro Contreras (Director de la División Legal de la CONAMI) y con Doña Lucía Sánchez (Oficial de Riesgo y cumplimiento de MiCrédito).

Durante esta segunda semana, hemos continuando con el desarrollo de nuestras principales misiones en MiCrédito:

  • realizar un diagnóstico financiero de la compañía así como analizar su posicionamiento de mercado respecto a la competencia;
  • elaborar una guía con los pasos que tiene que realizar para poder ser considerada sociedad financiera; 
  • diseñar diversas alternativas para invertir el exceso de liquidez en balance y
  • elaborar una plantilla que puedan utilizar para realizar las proyecciones financieras de la compañía de una forma rápida y eficaz de cara a la realización de su plan estratégico.

Finalmente, también hemos tenido oportunidad de colaborar a lo largo de esta segunda semana en la organización de la II edición de capacitación y formación que está llevando a cabo MiCrédito. Esta innovadora idea diseñada por MiCrédito ofrece a ciudadanos nicaragüenses con conocimientos básicos la oportunidad de formarse gratuitamente durante 3 meses recibiendo clases impartidas por los gerentes de MiCrédito a la vez que realizan prácticas en diversas áreas de la compañía.

Para ser sincero, diré que no todo ha sido trabajar y por eso durante esta pasada semana hemos aprovechado el tiempo libre para continuar descubriendo los hermosos paisajes del país nica. En esta ocasión hemos tenido el placer de visitar la ciudad de Granada y recorrer en barca sus famosas isletas así como realizar el descenso del impresionante cañón de Somoto.

Con mucho ánimo y optimismo afrontamos nuestra última semana de voluntariado. Os contaré como cerramos esta gran experiencia en mi próximo y último post.

 

26 de agosto de 2016

¡Plenamente integrados en la vida nicaragüense!

Tags: VoluntariosAfi, microfinanzas, Nicaragua, MiCrédito | by Salvador Jiménez

Ya estamos en la segunda semana de voluntariado y ya cada vez nos sentimos más nicas, comiendo gallopinto o vigorón asiduamente o yendo por la tarde al salir de trabajar a tomar una Victoria –cerveza típica nicaragüense- al puerto Salvador Allende. 

Como comentaba en el post anterior, la tarea esta semana iba a consistir en el asesoramiento a MiCrédito acerca del proceso de conversión de la entidad en sociedad financiera desde su situación actual de entidad microfinanciera. La meta de este proceso sería poder captar ahorros del público y poder ofertar una mayor gama de productos. No obstante, la consecución del objetivo supone un esfuerzo relevante.

Este proceso requerirá avances importantes en distintos aspectos como (i) un mayor desarrollo de sistemas informáticos que permitan una mayor integración de sus sistemas y una mejor transmisión de datos entre las sucursales y la oficina central; (ii) una mejora en los distintos sistemas de control de riesgos (crediticios, operacionales, de mercado, etc.) y (iii) la capacitación del personal.

Respecto a este último punto, aunque la excelente trayectoria del equipo gerencial de MiCredito se describe por sí sola, la transformación en sociedad financiera debería ir unida a la contratación de personal adicional, dadas las nuevas necesidades que surgirían. A pesar de ello, estos esfuerzos merecerán la pena por el abanico de oportunidades que se le abrirían a MiCredito de la finalización de este proceso con éxito.

La captación de depósitos permitiría mejorar el coste de financiación y, en consecuencia, poder ofrecer unas mejores condiciones de crédito a sus clientes haciendo de esta manera a la entidad más competitiva. Además, este proceso implicaría someterse a una regulación mucho más estricta (el supervisor pasaría a ser la Superintendencia de Bancos –SIBOIF- en lugar de la Comisión Nacional de Microfinanzas –CONAMI-) que derivaría en una mayor transparencia de la entidad, lo que a su vez siempre supone mayores facilidades para captar fondos de los distintos financiadores.

Por último, el poder ofertar una mayor gama de productos permitiría a la entidad aprovechar en mayor medida la venta cruzada tanto con los actuales como con potenciales clientes.No obstante, la semana no se redujo a trabajar en la oficina.

Gracias al equipo gerencial tuvimos la suerte de visitar las entidades de Masaya y León. En las visitas a estas entidades pudimos presenciar su forma de trabajar y lo distinta que es la forma de hacer banca de esta entidad microfinanciera con una fuerte vocación de tener presencia en el ámbito rural, frente a lo que estamos acostumbrados en España.

Me llamó especial atención el fuerte esfuerzo comercial, especialmente en transporte, que tienen que realizar para captar clientes en zonas muy rurales donde la presencia bancaria es prácticamente inexistente.

Adicionalmente, tuvimos la suerte de mantener una reunión con un miembro de CONAMI. El objetivo de la misma era extraer conclusiones de cómo realiza esta entidad la supervisión de las entidades microfinancieras y cuáles serán los cambios que sufrirá MiCredito cuando pase a estar regulada por la SIBOIF. En todo caso, comprendí la necesidad de que existan este tipo de entidades y así evitar que una parte de la actividad crediticia de un país no se encuentre supervisada, pudiendo generarse un sobreendeudamiento de la población con los efectos negativos que ello puede tener en el conjunto de la economía.

El fin de semana lo aprovecharemos el equipo de la Fundación Afi para visitar y hacer una ruta en el cañón de Somoto.

Ya os contaremos como ha sido la experiencia y como vamos avanzando con nuestras tareas.

¡Hasta la próxima semana!

25 de agosto de 2016

Despedida de Fubode y de Cochabamba

Tags: VoluntariosAfi, microfinanzas, FUBODE, Bolivia | by Alexandra Cortés

Hemos llegado al final.

La espera del viaje se hizo larga, pero una vez empezada la aventura, las tres semanas han pasado muy rápido. Quizá el hecho de la gran acogida que hemos tenido ha ayudado para que nos integráramos y nos sintiéramos dos más de la gran familia que forma el equipo de Fubode. Debo reconocer que la despedida ha sido muy bonita, pero a la vez triste.

En tres semanas nos ha dado tiempo a conocer a personas de una calidad humana indescriptible. No han parado de ayudarnos, y no únicamente en el ámbito laboral, sino también en lo personal. Se han encargado de hacernos conocer la empresa, de enseñarnos cada rinconcito especial de Cochabamba y de hacernos conocer su cultura y su gastronomía. Aunque sin dudarlo ni un segundo lo mejor ha sido conocerles a ellos, son los que han hecho que este voluntariado haya merecido 100% la pena.

La reunión de despedida vino acompañada (cómo no podía ser de otra forma) con comida, aunque esta vez intentamos endulzar un momento amargo con helado de canela (muy típico en Bolivia). De ahí no nos llevamos las lágrimas que asomaron por nuestros ojos, nos llevamos las bonitas palabras que recibimos y los abrazos de cada una de las personas con las que trabajamos.

 

Espero que tanto Raquel como yo hayamos podido contribuir con un granito de arena en mejorar algo, por muy poco que haya sido y que nuestro espíritu programador y “automatizador” de procesos haya calado hondo después de todas las horas que nos estuvieron sufriendo como profesoras de Excel y Visual Basic.

Sinceramente, recomiendo la experiencia a todos aquellos indecisos que están dudando si utilizar un verano para realizar un voluntariado de este tipo. Son tres semanas trabajando, sí, pero en las que aprendes como trabaja otro tipo de empresa en otro país y conoces personas bellísimas que te vas a llevar siempre en el corazón. Y si te toca Cochabamba, además, te llevarás a casa unos cuantos kilos de más por todo lo que te van a hacer comer.

Conocer Bolivia en general y Cochabamba en particular ha sido una bonita aventura que no dudaría en volver a repetir.  Tiene lugares mágicos que no se encuentran en ningún otro sitio, como por ejemplo el Salar de Uyuni, el mayor desierto de sal del mundo. Es impresionante mirar al horizonte y únicamente ver un manto blanco de sal.

 

Quiero aprovechar este último post para dar las gracias a cada una de las personas que nos han acompañado estas tres semanas de trabajo en Fubode. Ha sido sencillamente fantástico. Estoy segura de que nuestros caminos se cruzarán en un futuro no lejano y podremos volver a reunirnos. También dar las gracias a la Fundación Afi por darme la oportunidad de realizar este voluntariado y por todo lo que nos ha ayudado para que podamos realizarlo.

¡Hasta pronto!

 

18 de agosto de 2016

Esto no es un adiós sino un… ¡Hasta luego Bolivia!

Tags: VoluntariosAfi, microfinanzas, Bolivia, FUBODE | by Raquel Hernández

Todo parece indicar que la aventura ha llegado a su fin. Como se suele decir, las despedidas nunca han sido buenas y mucho menos fáciles, pero os garantizo que tras una experiencia como esta, merece la pena pasar por este trago amargo.

La última semana en la empresa ha sido muy productiva, y hemos conseguido cerrar todas las tareas programadas a tiempo. Los resultados han sido satisfactorios tanto para la empresa como para nosotras. Hagamos en breve repaso de lo que han significado estas tres semanas laborales en la empresa en los próximos párrafos.

La principal tarea y creo que la que les ha sido de mayor utilidad han sido los cursos de capacitación en Excel y Visual Basic, centrándonos especialmente en este último lenguaje de programación, dado que ya contaban con conocimientos básico de Excel y preferían profundizar en la parte de programación que les permitiera la automatización de múltiples tareas rutinarias. En total les hemos ofrecido un curso de Excel de 6 horas nivel medio-avanzado y 10 horas de Visual Basic nivel básico-medio.

Admitimos haber llegado en un momento complicado para la empresa. Se encontraban en los últimos días para cerrar un trámite muy importante con la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero Boliviano (ASFI) que les abriría nuevas líneas de negocio y los consolidaría como IFD (Institución Financiera de Desarrollo). Adicionalmente, tenían el cierre del mes lo cual en combinación con el punto anterior les dejaba un tiempo limitado. Pese a todo ello, estamos seguras de haber hecho un buen trabajo en equipo AFI-FUBODE y haber conseguido los objetivos que perseguíamos y que han valorado positivamente desde la entidad:

· Desbloquear la herramienta de MicroFin, para que sea accesible para ellos tanto a nivel de consulta como de modificación. Adicionalmente,  hemos incluido también algunas mejoras para facilitarles el uso de esta aplicación.

· Desarrollar una herramienta de valoración de instrumentos de capacitación (depósitos y cajas de ahorro),  que además permite hacer un contraste de las estrategias que tiene FUBODE para la obtención de efectivo que pueda intermediar con sus clientes: Financiación externa y Captación. 

· Elaborar una base de datos en Excel en la que el usuario pueda volcar toda la información recogida en las fichas técnicas referentes a los créditos agropecuarios que ofrece la entidad.

· Crear un interfaz para el manejo de las fichas técnicas agrícolas del punto anterior y su cumplimentación con la información recogida en la base de datos que irían alimentando ellos mismos a través de encuestas.

Tras este resumen más profesional, me toca pasar al plano sentimental. El viernes pintaba como un día más en el que simplemente diríamos adiós a unos compañeros que sin duda dejaron huella en nuestros corazones; pero la mañana pasó y…¡Sorpresa! Nos habían preparado emotiva despedida con helado y hasta… ¿regalo? El cariño de todos nuestros compañeros y sus buenos deseos es el mejor regalo que puede quedarnos. No obstante, y quizás porque dudaban un poco de nuestra buena memoria dada tal vez nuestra mente matemática, nos obsequiaron con una placa en agradecimiento al apoyo recibido.

Todo empezó con comida y devocional y terminó de la misma forma. ¡Os echaré de menos nuevos amigos! Tal vez algún día se dé la oportunidad y volvamos a vernos, pero si no es así, todos se han hecho un rinconcito dentro de mi corazón y han dejado una huella que perdurará ahí.

¿Qué si repetiría? Pues no estoy segura…lo que sí sé es que no me arrepiento de haberme montado ese avión para cruzar el charco y vivir esta experiencia. Sé que no lo cambiaría por nada y que si volviera atrás en el tiempo volvería a embarcarme en la aventura. Es algo que recomiendo a todas aquellas personas a las que les guste probar cosas nuevas, salirse de la rutina, conocer nuevas culturas y formas de vida no tan convencionales como las que estamos acostumbrados.

Un amigo me dijo que a veces conoces a una persona y entiendes el verdadero significado de la expresión: “ha sido un placer”. Pues eso es justamente lo que me ha pasado a mí con esta nueva experiencia.

Por supuesto que no puedo terminar este post sin agradecer expresamente a FUBODE por hacer que me sienta como en casa y que formemos parte de este equipo que nos ha demostrado tener valores importantes como fuerza, unión, devoción y constancia. También reiterar mi agradecimiento a la Fundación Afi que es quien lo ha hecho posible.

 

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